Un momento por favor

Espacios públicos del Port Vell

Proyecto

Publicaciones

Premios

2025

Seleccionado. Premio Internacional de paisaje Rosa Barba, categoría XIII Bienal Internacional del Paisaje.

2024

Mención especial. A+ Architizer Award, categoría Concept Architecture + Learning.

2022

Mención especial. A+ Architizer Award, categoría Concept Architecture + Landscape.

Cliente:

Port Vell

Localización:

Puerto de Barcelona

Año:

2023

Superficie:

28.143 m2

Fotografía:

Adrià Goula

Lugares para el descanso y la memoria colectiva

Los espacios recuperados para la ciudad alrededor del Port Vell, con motivo de los Juegos Olímpicos del 92, necesitan incorporar mejoras que los actualicen frente a las nuevas necesidades urbanas, derivadas del incremento de la concurrencia del espacio público y de los episodios recurrentes de canícula causados por el cambio climático.

La propuesta busca los puntos de contacto estratégicos y de proximidad con la ciudad, aquellos que permiten acercar los beneficios de los nuevos espacios del puerto a los vecinos y paseantes. Allá donde se combinan elementos como un paso elevado, la continuidad del trazado de una calle, un arbolado consolidado o las condiciones climáticas más favorables, es donde se actúa.

El recorrido perimetral del Port Vell se refuerza a través de una experiencia urbana singular: caminar junto al agua. Esta proximidad, excepcional en el contexto portuario, se convierte en el hilo conductor de una intervención paisajística basada en la teoría Ribbon of pearls, que propone parches de valor ecológico conectados como stepping stones (Richard T. T. Forman). Estos nodos ofrecen espacios de encuentro, descanso y recreo, al tiempo que contribuyen a la biodiversidad urbana.

    Diseño empático para una ciudad más habitable

    El antiguo dique de abrigo del puerto de Barcelona, conocido como el Rompeolas, fue construido en 1914 y se mantuvo intacto hasta la apertura de la Nueva Bocana en 2003. Como obra posibilitó la aparición de nuevas tecnologías y oficios, y como espacio público se convirtió un lugar muy frecuentado por los barceloneses.

    Las actuaciones recuperan y reinterpretan el borde portuario como lugar de relación entre ciudad y el mar, incorporando una nueva capa al espacio público. A través de estas intervenciones, se construye una narrativa abierta —una museografía al aire libre— que explica el lugar y lo pone al servicio del disfrute ciudadano.